La tercera parada de la GP2 nos llevaba a las calles y el glamour de
Mónaco, entre los casinos, los yates, los Ferrari, Maserati, Pagani,
Porsche y compañía, la ‘beautiful people’ se paraliza para organizar
el GP de Mónaco, cuyo asfalto ha visto durante estos 57 años de
Fórmula 1 moderna a los mejores pilotos de todos los tiempos, y este
año también volvía a traer a los futuros pilotos de F1.
Personalmente la idea de correr en Mónaco me encanta, aunque
reconozco que ni tiene las medidas de seguridad, ni es bonito para
el espectador ya que es casi imposible ver adelantamientos y parece
mas un desfile de monoplazas que una carrera, pero cuando ves el
circuito desde la cámara subjetiva, a mi se me ponen los pelos de
punta cuando pasan a casi 300 Km/h rozando los quitamiedos.
El fin de semana no empezaba demasiado bien para el piloto
vallisoletano, en los entrenos libres del jueves paraba el crono en
un discreto 1’ 27’’ 055, que lo colocaba en la 24 posición y a casi
4 segundos del primero. El viernes la cosa mejoraba bastante y se
colocaba en la posición 14 en los entrenos, aunque en la sesión de
calificación perdía dos posiciones y el sábado saldría desde la 16
posición.
Llegaba el sábado por la tarde, y los pilotos de la GP2 se
preparaban para enfrentarse a su única carrera en Mónaco, Roldán en
mitad de la parrilla en un circuito en el que no hay sitio para mas
de dos coches y cualquier toque en la primera curva puede producir
un desastre, por suerte una buena salida lo hacia ganar tres
posiciones, y librarse por los pelos, otra vez, de la cruzada de
Chandhok después de que Andy Soucek le diera un pequeño toque que le
obligaría a cambiar el morro en su parada, mientras que en la cabeza
de carrera Maldonado imponía un ritmo muy fuerte y empezaba a poner
tierra de por medio con el resto. Roldán se beneficiaba de los
abandonos de Lapierre y Villa. En la vuelta 15 hacia su parada
obligatoria, para cambiar neumáticos y cuando volvía a la pista a la
salida del túnel, perdía el control de su monoplaza y chocaba contra
el muro destrozando su rueda y suspensión izquierda y obligándole a
abandonar la carrera, cuando rodaba en 10 posición y podía luchar
por los puntos, otra vez nos quedamos con la miel en los labios, y
esperamos que la semana que viene en Magny Tours, podamos ver a
Roldan completando las dos carreras y si no es mucho pedir que
puntue en las dos….
La carrera la ganó Maldonado, que dominó todo el fin de semana,
seguido de Pantano y Glock, la vuelta rápida la marco Xandi Negrao,
compañero de Roldán en 1’ 22’’ 584. La anécdota de la carrera la
marco un pájaro que quería ver la carrera desde cerca y ni se inmutó
mientras pasaron los monoplazas al lado suyo.